-0%
MEMORIAS DEL CARDENAL MINDSZENTY. EJEMPLO DE FIDELIDAD Y FORTALEZA1

MEMORIAS DEL CARDENAL MINDSZENTY. EJEMPLO DE FIDELIDAD Y FORTALEZA

AUTOR: CARDENAL MINDSZENTY
COLECCIÓN: Arcaduz
EDICION: 1ª edición  mayo 2009
EDITORIAL: PALABRA
ENCUADERNACIÓN: Rústica con solapas
IDIOMA: Español
ISBN: 9788498402254
PAGINAS: 576
PESO: 620 gramos
TAMAÑO: 13 5x21 5 cm
$ 29.900
Uno de los principales testimonios de la Iglesia del silencio, que sufrió la terrible opresión del comunismo con la connivencia de muchos intelectuales occidentales. Las Memorias del Cardenal Mindszenty constituyen uno de los testimonios más dramáticos sobre medio siglo de historia de Europa. Primado de Hungría, enfrentado a los alemanes y a los colaboracionistas de Horthy, se convirtió, a partir de la ocupación soviética, en el defensor obstinado de los valores de la Iglesia húngara. Condenado a prisión en 1949, fue torturado repetidamente y sometido a un proceso farsa, todo ello con el intento de plegar su voluntad a los deseos de los comunistas. Fue liberado durante la revolución de 1956 y estuvo refugiado en la embajada de los Estados Unidos hasta 1971, momento en el que tuvo que exiliarse a raíz del comienzo de la Ospolitik, hecho que le causó un gran dolor. József Cardenal Mindszenty József Mindszenty (1892-1975) nació en Hungría, fue ordenado sacerdote en 1915, nombrado obispo de Verzprém en 1944 y elevado a la Sede Primada de Hungría en 1945. Al año siguiente fue creado cardenal. Inició su vida sacerdotal como vicario en una parroquia. Fue detenido durante el régimen de Bela Kun en 1919 y, posteriormente, durante la ocupación alemana por su defensa de la prensa de inspiración católica. En 1948, a raíz de la publicación de una pastoral en la que denunció los abusos producidos por la invasión soviética, volvió a ser detenido. Sometido a proceso, se trató por todos los medios de arrancarle una confesión, pero negó todos los cargos que le imputaron y dio por "nulas y sin valor todas las posibles declaraciones" en las que se reconociera culpable. Fue condenado en 1949 a cadena perpetua. Liberado en los días del alzamiento húngaro de 1956, pidió libertad para la Iglesia y el establecimiento de un régimen democrático. Al fracasar la revolución se refugió en la embajada de U.S.A. Repetidas veces se negó a abandonar Hungría mientras el gobierno húngaro no retirase las acusaciones calumniosas y le reconociese como Primado de Hungría. Finalmente, en septiembre de 1971 se trasladó a Roma. Murió en 1975.